lunes, 3 de enero de 2011

Cuentos: Cómo se escribe un cuento. Ileana Gólcher

 Cuentos: el poder de la imaginación.


Ileana Gólcher.          

“Luché  porque el cuento tuviera una sola línea,
trazada por una mano sin temblor desde el principio al fin.
Ningún obstáculo, ningún adorno o digresión debía
acudir a  aflorar la tensión de su hilo. El cuento era, para
el fin que le es intrínseco. Una flecha que, cuidadosamente
apuntaba parte del arco        
    para ir a dar directamente en el blanco.
     Cuántas mariposas tratarán de posarse sobre ella  
                                            para adornar su vuelo,
                                               no conseguirán sino
     entorpecerlo”
                                  
                                          Horacio Quiroga. En: Cuentos y otros escritos.
                                                               Santillana 1997  

¿ Qué es  un cuento?

Hay muchas definiciones que se construyen sobre el cuento. 
 La palabra proviene del latín “compúlius” que significa cuenta, que según la Real Academia de la Lengua Española es el relato indiscreto de un suceso.

Cuento es la enumeración de hechos, recuento de acciones  reales o ficticias para  entretener o distraer.

El cuento es un género muy antiguo por lo que a la tradición oral se refiere. Sin embargo el cuento literario moderno nace en el siglo XIX antes de 1849, fecha en que su cultivador, Edgar Allan Poe, murió. Poe logró dar a sus textos lo que él llamó “unidad de efecto”, el poder del texto para dar una impresión contundente. El cuento debía ganar por knockout, la novela por puntos.

Cuento también es la relación de palabras de un escrito que está lleno de invención o simplemente, se trata de un suceso falso. Es una narración breve de algo ficticio.  Y continúan muchas otras definiciones,  pero en estos momentos nos ocupamos del análisis del cuento como género literario.

Al respecto Mónica Levin en su obra Leo, luego escribo indica que “ el cuento es un género en vilo, anda por la cuerda floja con la gracia perfecta del equilibrista, la caída es mortal e inaplazable. Nada debe sobrar, nada debe faltar al cuento y sin embargo debe demostrar una prosa tersa y fluida. La dosis entre lo descalorado y lo oculto es facultad de la intuición y el oficio”

En su conocido libro El cuento hispanoamericano Luis Leal ha definido el cuento moderno de la siguiente forma: “narración breve, fingida (o que parezca fingida), que trata de un solo asunto, crea un solo ambiente, tiene un número limitado de personajes e imparte una sola impresión (emoción) por medio de la elaboración artística de la fábula.”Esta definición recoge en esencia las ideas de Edgar Allan Poe, considerado por muchos como el cuentista moderno por excelencia

Al leer esa definición, comprobamos que el cuento se compone de varios elementos indispensables, además de que existen ciertas características que lo distinguen de otros escritos: brevedad, número limitado de personajes, un asunto solamente, creación de un ambiente, etc. En resumen, el cuento se inscribe dentro de lo que conocemos como el género narrativo o simplemente la narrativa. Ésta se caracteriza por el relato de hechos ocurridos en un tiempo y un espacio.

Existen  otros  tipos de escritos literarios que comparten algunas de estas características.Sin embargo, sólo el cuento reúne todas las que se han mencionado.

 Características sobresalientes

Los mejores indicadores de calidad literaria  de un buen cuento son:
! Concebido para ser contado.
! Título significativo o simbólico.
! Relata un hecho altamente significativo.
! Visión ideal y simbólica de cómo ve la vida el cuentista o la cuentista.
! La capacidad de sugestión y de síntesis
! La supresión de lo accesorio: sintetiza ambientes y personajes en un momento determinado.
! La coherencia entre los elementos que lo componen
! Ofrece una trama sencilla, pocos personajes y detalles, acción reducida a un aspecto.
! Una serie breve  de incidentes con un esquema argumental sencillo.
! De ciclo acabado y perfecto como un círculo: acción reducida sobre un aspecto de la vida.
! Es  esencial el argumento,  el asunto o los incidentes en sí.
! Sin grandes intervalos de tiempo y espacio.
! Rematados por un final imprevisto, adecuado y natural.

Tal como indica Conrado Zuluaga Osorio en el prólogo de Cuentos latinoamericanos Antología,  la diferencia entre un cuento y una novela es la misma que existe entre una fotografía y una película. En verdad, el asunto no es tanto de diferencia sino, más bien, de proporción: un cuento es a una novela como  una fotografía es a una película. En la novela y en la película se trata de historias totales, explícitas en sentido amplio, completas.

 En cambio, en el caso del cuento y la fotografía, lo más importante es todo aquello que no se dice, lo que apenas está sugerido por el lenguaje, lo que insinúan los personajes, pero que desborda el marco de la fotografía o los límites rigurosos del cuento.

 Para quienes admiran este género y lo disfrutan con placer, en este último aspecto radica buena parte de su encanto: en lo que se dice sin decir, en su poder sugerente, en su violenta capacidad sugestiva e insinuante, dejando al lector en plena libertad para completar, redondear, a su gusto el relato que ha concluido, tanto en lo que atañe al antes,  como al después.

 Debe tenerse presente que  en todo cuento subyace de forma explícita o implícita la ideología del escritor o escritora, es decir  su manera peculiar  de visualizar  y entender el mundo y su interpretación de éste y en consecuencia,  de la vida. Como es natural, no siempre coincidimos o estamos de acuerdo con lo que los escritores o escritoras  expresan en sus obras literarias, ya sean expositivas o de ficción. Sin embargo, es imprescindible analizar sus ideas a fin de entender mejor el mensaje. Esto nos ayuda a su vez a entender el mundo que nos rodea y a ampliar y fortalecer nuestro acervo cultural.
En ese sentido, la literatura nos ayuda a ser mejores seres humanos y a profundizar en el sentido de la vida, a comprender nuestra propia existencia y nuestra razón de ser.
 Valoraciones  sobre  el cuento.

SEYMOUR MENTON
(Prólogo de la obra:  El Cuento Hispanoamericano)
"El cuento es una narración fingida en todo o en parte, creada por un autor, que se puede leer en menos de una hora y cuyos elementos contribuyen a producir un solo efecto".
BARQUERO GOYANES
(Obra:  El cuento español del siglo XIX)
"El cuento es un precioso género literario que sirve para expresar un tipo especial de emoción, semejante a la poética, apropiada para ser expuesta, encarna en una forma, narrativa, próxima a la  de la novela, pero, de signo muy diferente de ella en la técnica y en la intención".

SAINZ DE ROBLES:
“ El cuento es, de todos los géneros literarios, el más difícil y selecto. No admite ni las divagaciones, ni la pincelada larga, ni el auxilio de los detalles, ni los preciosismos del estilo. El cuento exige una síntesis de todos los valores narrativos: tema, película justa del tema, rapidez dialogal, caracterización de los personajes con un par de rasgos felices. Como miniatura que es de la novela, el cuento debe agradar en conjunto.
    

JULIO CORTÁZAR

(Art. Algunos Aspectos del Cuento)

Señala como elemento importante, el límite físico.
El cuento es breve, condensado, corto.
Escoger y limitar la imagen a un acontecimiento que
sea significativo, que no solamente valgan por sí
mismos, sino que sean capaces de actuar en el
espectador o lector como especie de apertura,
de fermento que proyecta la inteligencia
y la sensibilidad hacia algo, que va mucho más
allá de la anécdota visual o literaria.

JUAN BOCH: Apuntes sobre el arte de escribir cuentos.
    “ La primera tarea que el cuentista debe imponerse es la de aprender a distinguir con precisión cuál hecho puede ser tema de un cuento. Habiendo dado con un hecho, debe saber aislarlo, limpiarlo de apariencias hasta dejarlo libre de todo cuanto no sea expresión legítima de su sustancia; estudiarlo con minuciosidad y responsabilidad. Pues cuando el cuentista tiene ante sí un hecho en su ser más auténtico, se halla frente a un verdadero tema. El hecho es el tema, y en el cuento no hay lugar sino para un tema”

 En otras palabras el cuento concentra la impresión en un solo efecto, casi un golpe boxístico directo.  Y para ello ha de eliminar todo lo que parezca superfluo o decorativo, para concentrarse en el efecto, como si se tratase de una semilla donde duerme el árbol gigantesco.

Para lograr esa calidad, el episodio elegido debe ser excepcional, de modo que funcione como símbolo. Debe poseer una misteriosa propiedad que va más allá de sí mismo, es decir más allá que la anécdota que cuenta.

.Organización estructural  del cuento.

El título: Puede tener una significación  literal, al pie de la  letra, simbólica, hace referencia a una idea. 
¿ El título  debe basarse en la trama central del cuento? La  respuesta es sí y no. Depende del título del cuento, del estilo del cuento y hasta de la propia personalidad del escritor o escritora. Muchos  escritores y escritoras  buscan impactar al lector desde el propio título y bautizaron a sus cuentos con nombres sugestivos, muchos de los cuales quedaron grabados para la posteridad:

   La abuela del tigre. ( Carlos Francisco Changmarín)
   La siesta del martes. ( Gabriel García Márquez)
   Me alquilo para soñar ( Gabriel García Márquez)
   Las teclas del deseo ( Isis Tejeira)
   Tercera versión de los fantasmas ( Moravia Ochoa)

En Panamá  el libro  de cuentos de Ariel Barría En nombre del siglo  es una muestra de la creatividad del autor. Al respecto Barría indica:   “ .... este libro entresaca versos de los poemas de algunos poetas, para bautizar con ellos a sus cuentos”. Veamos:

  Recuperar el paraíso.    Consuelo Tomas “ Hembra vengo”
  Despegue endeudado de las pulgas. Diana Morán. Para el 2000 debemos ser tercos.
  La dulce piel de la víspera.   Porfirio Salazar Reconstruyendo frente al mar de la vida
  Angeles que gimen en la lluvia. Guillermo Ros Zanet. Las imágenes.                                       

El motivo: Es el impulso para realizar una acción.

El ambiente: Incluye el lugar y el tiempo y la atmósfera. El lugar o escenario donde se desarrolla la acción es generalmente reducido.

El tiempo: Se refiere a la época y duración del suceso, es variable. La atmósfera, sensación o estado emocional prevaleciente, puede ser de misterio, de angustia, de paz etc.

El asunto: Determina el contenido general de la narración.

La trama  o idea central: Lo que da forma y unidad lógica al relato. Es la conclusión que se desprende del cuento, aquella peculiar interpretación o modo de ver la vida que nos ofrece el autor o autora.  El tema es una idea capital, un sentimiento, un deseo que configure toda la obra. Es la acción rápida y sencilla del relato. El conflicto descrito puede dar lugar a una acción externa o interna.

El argumento: Recoge  la secuencia de incidentes de principio a fin
La acción, por ejemplo, se relaciona con la historia contada, una anécdota ficticia que se compone de tres partes identificables:
-          inicio o principio, un desarrollo y un fin. Estas tres partes quedan entrelazadas de tal manera que al final podemos reproducir dicha historia de manera inteligible.
Contiene valores de tipo ético, estéticos, sociales, religiosos, etc.

¿ Quién narra el cuento?

Las técnicas narrativas son las maneras de las que se vale el autor  o autora del cuento para expresar por escrito la historia. Es decir, alguien debe contar los hechos y aunque la lógica nos dice que tiene que ser el autor, lo cierto es que éste se vale de “alguien”, al cual conocemos como narrador. Dicho narrador se puede expresar en primera o tercera persona, que son los puntos de vista más utilizados.Cuando se emplea el narrador en primera persona, éste forma parte de la acción como personaje; cuando se utiliza la tercera persona, entonces se trata de un observador de la acción que se mantiene fuera de la escena.

Ese observador puede tener conocimiento de toda la acción, incluyendo los pensamientos de los personajes, en cuyo caso se le llama narrador omnisciente.
Se trata de una estrategia que el autor emplea para, junto con otros elementos, crear una historia que se parece a la realidad (es verosímil), pero que no lo es, sino que se trata de ficción.

 La técnica narrativa es el  medio empleado por el autor o autora para conseguir la unidad narrativa y conducirnos al tema central. Los principales son el punto de vista, por medio de diálogos, descripciones, narraciones,  la retrospección, el suspenso, el tono etc.

                              
MENSAJE LITERARIO
       Al respecto Gabriel García Márquez advierte: " ... el cuento no tiene ni  principio ni fin: fragua o no fragua. Y si no fragua, la experiencia propia y la ajena  enseñan que en la mayoria de las veces es más saludable empezarlo de nuevo por otro camino o tirarlo a lo basura. Alguien dijo como una frase de consolación que un buen escritor se aprecia mejor por lo que rompe que por lo que publica.".

 El punto de vista: Es la mente a través de la cual se percibe la narración. Narrador es la voz  que habla en el libro. Evidentemente el narrador condicionará  el tipo de relato.
 Si el relato se pone en boca del protagonista, de un personaje secundario o de un simple observador., el punto de vista está en primera persona.

Tal como indica Silvia  Kohan ( 2001: 71) al narrador le corresponden las siguientes funciones:
·         Narra la historia
·         Organiza los hechos en un orden y con un sentido
·         Testimonia, informa sobre la verdadera veracidad de los hechos, su procedencia, sus condiciones de aparición.
·         Proyecta un esquema de valore, una mirada del mundo desde una perspectiva determinada.
·         Se expresa a través de un tono de voz.
·         Establece una relación con los personajes: con o desde fuera de los mismos.
·         Establece una relación con los acontecimientos: participa de ellos  como protagonista o como testigo, o se sitúa al margen de los mismos, es omniscente.
 
 La intervención del autor puede ser triple: autor- relator: el mundo interior del personaje deberá ser deducido de sus palabras y conducta.

Autor omniscente selectivo: el autor o autora penetra en la mente de un solo personaje mientras relata sus peripecias y las de los demás.

Autor omniscente múltiple: el autor descubre la conciencia de todos o de varios de los personajes mientras narra sus acciones.
Mantiene su propia perspectiva frente a la del personaje. Hace una presentación fragmentaria o panorámica de la narración, de la cual  los personajes no participan.
Es usual en este tipo de narrador penetra en la mente de los personajes; sin embargo la peculiaridad de éste tipo de narrador es que puede tener omniscencia limitada y entrar en  la mente de uno solo, que por razones que solo el autor  o autora conoce, le interesa desarrollar la historia.

El estilo de narrador omniscente clásico opera sobre la base de  conocer todo cuanto sucede; puede estar en varios sitios a la vez. Sabe lo que piensan y sienten los personajes porque penetra en sus mentes. Participa activamente en el relato: opina, hace comentarios, juzga, se inmiscuye.
 Ejemplo: 

Dulcidio llegará a la ciudad con “una mano adelante y otra atrás”. Se bajará en el parqueo donde no lo esperará nadie y sacará de su bolsillo un papel arrugado y medio borroso donde aún puede leerse el nombre de algún pariente tan lejano que no logra encontrar en su memoria mareada por el viaje. Un puñado de seres  cuyos rostros le parecerán extraños lo asaltaran para ofrecerle un taxi, cigarrillos, chicles, empanadas, pepermines y en su media lengua les dirá que no, que no que no. Tomará su maletín escueto que tiene un asa  amarrada con un nudo porque se rompió la última vez que su madre lo prestó a un primo que regresó porque no aguantó la nostalgia”.

                                       En Servicio Social. Consuelo Tomas.

El centro de interés es un personaje, un lugar, un objeto, una idea o un sentimiento, en cuyo derredor gira todo el cuento. En el cuento anterior Dulcidio ocupa el primer plano en toda la narración.

Narrador protagonista:
Cuenta su historia en primera persona; a él o ella le pasan las cosas, sufre los hechos, es el encargado de la narración de la historia que vive, ya sea mediante la actuación  u observando la escena.
  Ejemplo:  


La noche hervía y el aire entraba por los ojos abiertos de las paredes venía caliente, caliente como la sangre de los habitantes del pueblo.
Dorindo no dormía. Pensaba. No soñaba. A veces soñaba. No dormía. Solo pensaba. Y los pensamientos  eran como ramas de veranera que se le retorcían en la mente y le estrangulaban los sesos y le hacían brillar en seco los ojos negros y rasgados.”
                      
                                     En:  Guayacán de marzo. Bertalicia  Peralta.

Narrador testigo: Interviene en la historia como observador. Narra lo que escucha u observa. Desconoce el pasado y el universo interior de los personajes, salvo que éstos se lo confíen.

 Según S. Kohan, existen variantes de éste tipo de narrador:

Narrador testigo que se instala en la piel de un personaje que está dentro de la situación. Emplea la descripción como parte de la narración.

   Ejemplo: 
“La ciudad empieza a cabalgar las horas. Todo se inunda de espanto mientras los gallos terminan de arrancar la noche. La mujer ha esperado pacientemente. Un tanque pequeño a su derecha, dos niños famélicos a su izquierda. Ya falta sólo el anciano de la 32. El chorro de agua que sale de la pluma comunal, es cada vez más débil. La gente que está en la fila comienza  a gritarle al hombre que se apure. Mañana deberán levantarse más  temprano o trasnochar haciendo una nueva fila".

                                 En Escasez. Félix Armando Quirós Tejeira.

Testigo cámara: Registra y presenta una secuencia de vida sin ningún rastro de autor, como el transcurrir de una película.
  
  Ejemplo: 

“Era un hecho consumado. Aquel hombre tenía cara de jueves. Todo en él desde la mirada lánguida hasta la manera en que pronunciaba meticulosamente las palabras hasta conferirles sonidos peculiares pero gratos, hacia suponer que existía una relación entrañable entre ese día muy particular y su ser más íntimo. Al grado de que cuando sus amigos (todos los sábados se reunía con dos o tres a tomar café en una fonda en la que el arte de conversar se asentaba entre ellos como una nueva presencia) lo veían acercarse parsimonioso y abstraído como de costumbre inevitablemente exclamaban suspirando: ¡ Miren, ahí viene Jueves!
                           En Era de esperarse. Enrique Jaramillo Levi.  Tocar fondo. 1996.

Narrador invisible:  Intenta desaparecer de la narración, es decir lo que busca el autor es que el relato se cuente solo. Esto significa que el autor se hace  sentir en todas partes y a la vez en ninguna. Lo usual es que penetra en los pensamientos de los personajes; siendo su característica fundamental que no los juzga ni de forma directa o indirecta.
 

 Técnica cuentística:

El cuento, como la novela, constan de  la misma estructura , aunque presenta  variantes fundamentales.

A. La introducción o exposición: Nos sitúa en el umbral del cuento propiamente dicho: personajes, ambientes, sucesos previos y brinda los elementos necesarios para comprender el relato.

                                                
MENSAJE LITERARIO
Al respecto,  Juan Boch ahonda sobre el tema e indica que... “ No importa que el cuento sea subjetivo u objetivo; que el estilo del autor sea deliberadamente claro u oscuro, directo o indirecto: el cuento debe comenzar interesando al lector. Una vez captado en ese interés,  el lector  está en manos del cuentista y éste no debe soltarlo más. A partir del principio, el cuentista debe ser implacable con el sujeto de su obra; lo conducirá sin piedad hacia el destino que previamente  le ha trazado; no le permitirá el menor desvío. Una sola frase, aun siendo de tres palabras, que no esté entrañablemente justificada por ese destino  desvirtuará el cuento y le quitará  esplendor y fuerza. Horacio Quiroga afirmaba que un cuento es una flecha disparada hacia un blanco, y ya se sabe que la flecha que se desvía no llega al blanco.”

B. Exposición o nudo: es la estructuración de ambas, con la diferencia de que la extensión del nudo, o clímax en el cuento es más extenso y significativo que en la novela, donde la extensión de las tres partes es más o menos igual. Uno y otro género se pueden narrar en primera o tercera persona, pueden también contener diálogos, descripciones, monólogo interior, o experimentar con el tiempo.

Por esa razón a veces suele confundirse, ya que a primera vista las técnicas narrativas son similares.
Sin embargo, el proceso de reducción o de condensar,  que es consustancial con la estructura del cuento, convierte  este género en  algo complejo.

              
Un día de estos

   “El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura  postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos...”

C.  El desarrollo, complicación o nudo: Presenta el problema que hay que resolver. Incluye la acción ascendente, el clímax o punto culminante: máxima tensión y la acción descendente.
  " -  Papá
-          Que
-          Dice el Alcalde que si le sacas una muela.
-          Dile que no estoy.
Estaba puliendo un diente de oro. Lo retiró a la distancia del brazo y lo examinó con los ojos a medio cerrar. En la salita de espera volvió a gritar a su hijo.
-          Dice que sí estás porque te está oyendo.
El dentista siguió examinando el diente. Sólo cuando lo puso en la mesa con los trabajos terminados , dijo:
-          Mejor
Volvió a operar la fresa. De una cajita de cartón donde guardaba las cosas por hacer, sacó un puente de varias piezas y empezó a pulir el oro.
-Papá
-Qué
Aún no había cambiado de expresión.
-          Dice que si no le sacas la muela te pega un tiro.
Sin apresurarse, con un movimiento extremadamente tranquilo dejó de pedalear en la fresa,  la retiró del sillón y abrió por completo la gaveta inferior de la mesa. Allí estaba el revólver-

- Bueno – dijo- Díle que venga a pegármelo.

Hizo girar el sillón hasta quedar de frente a la puerta, la mano apoyada en el borde de la gaveta. El alcalde apareció en el umbral. Se había afeitado la mejilla izquierda, pero en la otra, hinchada y dolorida, tenía una barba de cinco días. El dentista vio en sus ojos marchitos muchas noches de desesperación. Cerró la gaveta con la punta de los dedos y dijo suavemente.
-          Siéntese
-          Buenos días- dijo el alcalde...

D.  El desenlace resuelve el conflicto planteado: Se refiere a la forma en que concluye la historia, que deberá ser novedosa, fuera de lo convencional.  Es necesario impactar al lector o lectora con un final inesperado que no se haya   insinuado en el relato. Sigamos con el relato:

Era una cordal inferior. El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente. El alcalde se agarró a las barras de la silla, descargó toda su fuerza en los pies y sintió un vacío helado en los riñones, pero no soltó un suspiro. El dentista sólo movió la muñeca. Sin rencor, más bien con una amarga ternura, dijo:

  -Aquí nos paga veinte muertos, teniente.

El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas. Pero no suspiró hasta que no sintíó salir la muela. Entonces la vio a través de las lágrimas. Le pareció tan extraña a su dolor, que no pudo entender la tortura de sus cinco noches anteriores, se desabotonó la guerrera y buscó a tientas el pañuelo en el bolsillo del pantalón. El dentista le dio un trapo limpio.
-          Séquese las lágrimas- dijo
-          El alcalde lo hizo. Estaba temblando. Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielo raso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “ Acuéstese- dijo- y haga buches de agua de sal”.
El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la  puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera.
-Me pasa la cuenta- dijo
-¿ A usted o al municipio?

El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica.
Es la misma vaina.

Nota: Conviene advertir que la estructura descrita se refiere al cuento organizado cronológicamente o según el esquema tradicional. Modernamente, los escritores utilizan el criterio estético  o libre, según el cual se puede empezar por el final y retroceder al principio u optar por otra estructura que le resulte creativa. 





Clasificación del cuento

  1. Popular, tradicional o maravilloso.  El cuento tradicional  es el de épocas pretéritas  recopilados posteriormente por autores como  Perrault en el siglo 18  o los de los hermanos Grimm del siglo 19.  Estos cuentos  originaron   múltiples imitaciones a través de los siglos, con la circunstancia de que ello determinó la génesis y desarrollo del cuento infantil.

  1. El cuento literario  es más reciente. Sus primeros cultivadores fueron:  Don Juan Manuel con  El Conde Lucanor  en el siglo 14 y  Boccaccio y  El  Decamerón en el siglo. El cuento literario es el punto de partida del cuento moderno y contemporáneo. Después de la acogida y apogeo de este tipo de cuentos se destacaron Edgar Allan  Poe, Antón Chejov,  Maupassant, Hoffman y otros; el cuento adquiere características de algunos movimientos literarios, de manera que van surgiendo los cuentos realistas, naturalistas criollistas, modernistas, de realismo mágico.  etc.

  1. Cuentos de hadas o maravillosos (populares de transmisión oral, donde sus personajes tienen poderes excepcionales)

  1. Cuentos heroicos (hazañas de héroes reales o imaginarios)

  1. Cuentos etiológicos( procuran explicar el origen  de algo)

  1. Cuentos infantiles: Se distinguen por su enseñanza moral, trama sencilla y libre desarrollo  imaginativo o fantástico. Ejemplo: La camisa del hombre feliz, El Patito Feo,  Barba Azul, La Cenicienta.

  1. Cuentos poéticos: Se caracterizan por una gran riqueza de fantasía y exquisita belleza. Ejemplo: Los cuentos del libro Azul de Rubén Darío; El Ruiseñor  y la rosa de Oscar Wilde.

  1. Cuentos fantásticos o de misterio: Impresionan por lo extraordinario del relato o estremecen por el dominio del horror. Ejemplo: El violín de Cremona, El Hombre de Arena de Hoffmann, los cuentos de Edgar Allan Poe.

  1. Cuentos realistas: Reflejan la observación directa de la vida en sus diversas modalidades: psicológica, humorística, satírica, social, filosófica, histórica, costumbrista o regionalista. Ejemplo: los Reyes Magos de Jacinto Benavente.

  1. Cuento breve: Se trata de una narración de corta extensión que contiene todos los elementos de un cuento. Por su excelente capacidad de síntesis se convierte en una variante de gran atractivo para el publico.

Para ampliar sobre el tema recomendamos leer el escrito El minicuento en Panamá  de Enrique Jaramillo Levi en la Revista Maga No. 47, 48 de enero 2002 Se presenta una panorámica general del minicuento con varios ejemplos de autores nacionales.

     De igual forma, si le interesa tener una visión completa acerca del cuento, sugerimos adquirir, consultar la  obra Panamá cuenta. Cuentistas del Centanario (1851- 2003). Selección, prólogo y notas de Enrique Jaramillo Levi. Panamá. Grupo editorial Norma.

El cuento popular y  el cuento literario:   esquema  comparativo.


 Cuento Popular

Cuento Literario
   Sucesión de episodios
  Sólo un suceso
      Episodios que se subordinan al  personaje
    El suceso: más importante que el personaje
         Situado en otro tiempo y espacio
      En la realidad del autor
            Resuelve problemas y conflictos
        Plantea problemas y conflictos
               Carácter impersonal del lenguaje
          Carácter personal del lenguaje
                 Transmisión oral
             Transmisión escrita
                    Autor desconocido
              Autor conocido
                      Un solo punto de vista
                 No prevalece un solo punto de
                         Narrativo
                   vista
                            Lenguaje popular
                      Lenguaje culto
                                 Desenlace feliz
                          No siempre hay final feliz




 Diferencias entre el cuento y la novela.

v  Las descripciones:  la novela puede  usar varias páginas  en descripciones, mientras que el cuento usa descripciones sólo en el  caso de  que las mismas   formen  parte  del argumento  y   no puedan  eliminarse, ya que el cuento  quedaría   incompleto.


v  Uso del diálogo: Al igual que en las descripciones, el diálogo en el cuento está subordinado a la trama y núcleo del cuento, mientras que en la novela pueden  emplearse muchas páginas para conocer la psicología de los personajes.

v  Tiempo del discurso: También varía. En el cuento el tiempo se siente más como límite que como libertad, mientras que en la novela puede emplearse con mayor comodidad para disponer de los elementos temporales.

v  Unidad temática. Ésta parece ser propia del cuento, donde sólo hay tensión, hay perfecta adecuación entre la forma y el tema,  en tanto que en la novela todo parece más lento, meditado y se dirigen varios conflictos, por lo cual hay múltiples tensiones y treguas, pero todos atados a un eje.

De acuerdo a Juan Boch “la  diferencia fundamental entre el cuento y la novela es la dirección; la novela es extensa, el cuento es intenso. El novelista crea caracteres y a menudo sucede que esos caracteres se  le rebelan al autor y actúan conforme a sus  propias naturalezas de manera que con frecuencia una novela no termina como el novelita lo había planeado, si no como los personajes de la obra lo determinan con sus hechos. En el cuento, la situación es diferente; el cuento tiene que ser obra exclusiva del cuentista. Él es el padre y el dictador de sus criaturas, no puede dejarlas libres ni tolerarles rebeliones. Esa voluntad de predominio del cuentista sobre sus personajes es lo que se traduce en tensión  y por tanto en intensidad.

La intensidad de un cuento no es producto obligado de su corta extensión; por el contrario es el fruto de la voluntad sostenida con que el cuentista trabaja su obra. Probablemente es ahí donde se halla la causa de que el género sea tan difícil, pues el cuentista necesita ejercer sobre sí mismo una vigilancia constante que no se logra sin disciplina mental y emocional; y eso no es fácil”.

La descripción: el arte de despertar los sentidos.

El cuento,  por su propia naturaleza,  requiere emplear descripciones de personajes, de ambientes, de situaciones y desenlaces. Pero ¿ en qué consiste describir.?
Al respecto, conviene recordar que describir es conseguir que se vea algo, un objeto material, un proceso,  un personaje, explicando por medio de lenguaje escrito y diferentes recursos expresivos, cómo son o las impresiones que causan.

Para describir es necesario observar, seleccionar los elementos que se van a caracterizar y atribuirles  cualidades, rasgos y propiedades, de manera que cada lector o lectora pueda reconocerlos. Pero describir no se reduce simplemente a enumerar; como todo texto, la descripción tiene una trama, una organización interna que la caracteriza.

 El arte de la descripción es el fondo de la literatura. La descripción ha de ser lo más viva posible, procurando transportarnos lo más vívidamente a la escena.

“ Escribir es una  manera de vivir” decía Flaubert- Y efectivamente un escritor no escribe solamente con lo que sabe, ha aprendido de la vida, sueña, recuerda e inventa sino con todas  las vivencias que lleva dentro de sí y principalmente con aquellos íncubos que ha sepultado en lo más profundo del subconsciente, porque no quiere saber de ellos y porque su sola existencia lo espanta.
Toda descripción marca  un ritmo  peculiar en la narración. Permite captar  una sensación de velocidad o de ritmo pausado.

Además de emplear los adjetivos, la descripción literaria aplica  otros recursos que contribuyen a caracterizar los elementos seleccionados: las imágenes sensoriales.
Nuestros sentidos nos proporcionan  la posibilidad de identificar formas, sonidos, aromas, sabores y texturas. En toda narración se pueden distinguir diferentes imágenes   a través de nuestros sentidos. Veamos:

 IMÁGENES OLFATIVAS:
Ejemplo:  Los olores que surgían del malecón eran demasiado penetrantes...
“Lo primero que notó la señora Alma Linero, cuando llegó al puerto de Nápoles, fue que tenía el mismo olor del puerto Riohacha”.

  IMÁGENES AUDITIVAS:
Ejemplo:  Una alegre tonada se escuchaba  puntualmente todas las tardes...

  IMÁGENES GUSTATIVAS:
Ejemplo:  Margarita siempre sintió especial  atracción por  el sabor de las  naranjas maduras

  IMÁGENES TÁCTILES:
Ejemplo:  A medida que tejía  el abrigo, la abuela acariciaba la pieza con  una inconfundible ternura.

  IMÁGENES  VISUALES:
Ejemplo:  Se aproximó al balcón y contempló el espectáculo de las aves que saludaban al sol...

Veamos diferentes tipos de descripciones de acuerdo al tipo de objeto, sujeto, sentimiento, lugar o atmósfera.

 Topografía:
Suele presentarse  la descripción del paisaje  como un  cronista que relata y observa analíticamente el paisaje desde un tren, un auto, un barco, es decir  un ángulo particular de mira; No se precisa narrar todo lo que se ve sino todos los detalles característicos que identifican  una región determinada.
   

Ejemplo:
Las calles de la moderna Babel interoceánica zumbaban llenas de una multitud heterogénea que hormiguebaba, alegre y vocinglera, con aquel contento del pueblo trabajador en vísperas de una fiesta. Los coches, los tranvías y los automóviles pasaban cargados de hombres que expresaban en sus rostros la alegría de vivir y de vivir bien.
De las puertas de la gran estación del  ferrocarril brotaba una multitud cosmopolita y pintoresca, que se disgregaba por la gran explanada que existe  al frente y precipitándose en tranvías y coches se repartía, tomando distintas direcciones. El gran hotel internacional resplandecía, profusamente iluminado, y una gran orquesta de señoritas alemanas llenaba de animación los comedores.

De:  Las noches de Babel. Primera parte. Ricardo Miró.

Cabe destacar que las técnicas de la descripción son diferentes y pueden conducir a varios ritmos narrativos. La descripción puede trabajarse como quien graba una escena y busca destacar su mejor ángulo, o efectuar un recorrido que alerte al lector, que motive su lectura, que lo pueda interpretar de forma integral.

Cada camarógrafo emplea determinado tipo de “tomas” para presentar las imágenes. Esto significa que se coloca en un ángulo para ofrecer la descripción. Revisemos cómo pueden efectuarse la lectura de las imágenes.

Posibilidades : Describir las imágenes de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba;  de dentro hacia fuera. De lo particular a lo general, de lo particular a lo específico;  de lo distante a lo lejano, de lo más próximo a lo lejano. De lo real a lo imaginario. De lo imaginario a lo real.

Prosopografía: Cuando se describe el aspecto exterior de una persona o de un animal.

  ... “ Pecoso; de unos ojos de nance; los labios gruesos y el pelito rojo y cuscús. Los cabellos más que labios, eran el motivo cumbre de su desgracia. Estoy seguro que si en la penitenciería de Gamboa le hubieran prohibido a Arthur Ryams usar esas pomadas gruesas de un fuerte  olor químico y azucarado que corregían sus cabellos crespos y duros, éste  se hubiera suicidado; pero en materia de desrizadores  químicos y correctores de cabellos  las autoridades del penal  nunca fueron rigurosas y jamás se opusieron a que Atá  tuviera el cabello liso, quizá mucho más liso que el de aquellos gringos a quienes quería imitar. Pero si sus cabellos y su boca constituían  una parte de su desgracia, no así era su sólida nariz perfilada, surcada de hilillos rojos y levantada con atrevida perfección.”
 
En:  Gamboa Road Gang. Los forzados de Gamboa. Joaquín Beleño. Bogotá. Editorial Manfer. 1996. Pág. 57

Etopeya: Descripción  del carácter, acciones y costumbres de una persona.
 
“Cuando llega a la oficina, todos lo observan atentamente. Las mujeres, porque es apuesto y frisa la edad de las sienes grises, en  la cual,  se dice, todo hombre es proclive a engañar a su mujer; los varones porque en secreto envidian sus corbatas, siempre adecuadas  al traje y en armonía con el tiempo reinante. De  manera, pues, que su entrada origina expectación general en el departamento; y este alcanza el clímax cuando da los buenos días con voz bien modulada, límpida, como cepillada junto con los dientes”.
       En:  El jefe. Dimas Lidio Pitty.

Otro recurso relevante es emplear lo que se denomina cuadro que es la descripción breve y expresiva  que se condensa en un animado bosquejo. Se caracteriza por la vida y fuerte colorido que se da a las descripciones, de manera que ofrezcan  la impresión de verdaderos cuadros pictóricos.

El cuadro viene a ser como una combinación de la prosografía y la topografía, porque al propio tiempo que pinta el ambiente, con breves pinceladas, describe los  seres que en él se mueven. Se diferencia de la topografía es que si  se ocupa del medio exterior es sólo cuanto es un escenario donde hay individuos que actúan.

Ejemplo:

“ Frente a mi hogar había un angosto y larguísimo parque, con sus grandes y altísimos laureles de la India,  que casi nos conducía hasta el mar. La guerra estaba llegando a su final. Los refugios que se habían construido al lado de las residencias que quedaban cruzando el angosto parque, simulaban cerros y éstos habían sido arreglados como terrazas, con hermosas sillas de metal y grandes macetas de flores colgantes, y pensaba yo que así serían los famosos jardines de Babilonia. Y volvía de la escuela tarde tras tarde  por aquella plaza- parque tan larga y tan angosta. ¡ Cómo me gustaba aquella casa! “

      Las teclas del deseo. Isis Tejeira.  


                                        La descripción de  los personajes:


 Limitados en su número y caracterización, pueden ser presentados por el autor, directa o indirectamente, según los describa él mismo, o se valga de la acción del diálogo de los personajes o de sus interlocutores. En uno y otro caso, la conducta y el lenguaje de los individuos debe estar de acuerdo con su caracterización.

Los personajes en un cuento suelen ser escasos; casi siempre  un protagonista que es el eje central de la acción y un antagonista o personaje secundario que se opone, ya sea en sus ideales, deseos o motivos,  al personaje central.Tradicionalmente se les ha conocido como el héroe y el antihéroe.

En materia de descripción de los personajes que conforman un cuento es necesario  precisar  no solamente el aspecto físico. Es indispensable adentrarse en la interioridad de cada personalidad.
 Sus rasgos más sobresalientes, la expresión de la mirada, del rostro, las dimensiones de su cuerpo. ¿ Se asemeja a alguien? 

Se deben eliminar los rasgos no significativos y destacar aquellos que la escritora o  el escritor necesita para armar  la trama del cuento.

Los personajes representan la pieza fundamental del proceso de escribir cuentos, novelas, teatro etc.

Son seres provistos de una historia, surgen en determinado contexto, están inmersos en un tiempo y un espacio histórico determinado. El personaje será lo que de él se dice en el cuento en forma continua durante toda la narración.

Ningún personaje aparece de forma aislada en una narración; por el contrario forma parte activa de un escenario, de una puesta en escena, cumple una misión, tendrá un itinerario que llevar a cabo., un destino planificado por la mente de su progenitor - el escritor- le aguarda, por medio de una curva dramática.

 Se  necesitan de personajes protagonistas y personajes secundarios.
- Se denomina personaje protagonista a  quien  lleva a cabo  la parte sustantiva de los hechos. Es frecuente que exista más de un personaje protagonista. Se habla así de personajes principales.

También existe la posibilidad ( de acuerdo con la naturaleza del cuento) de personajes antagonistas, es decir  confronta al protagonista,  cumple  un rol  opuesto del personaje principal.

 Los personajes secundarios,  como lo indica su nombre,   actúan en función de los personajes principales, contribuyen a  complementar la dinámica de cada cuento. Se ubican en segundo plano.
Intervienen en el cuento  a manera de telón de fondo en función del personaje principal. En términos generales,  los personajes secundarios son más abundantes .

Tal como indica sobre este importante tema, Julián Moreiro  (2001: 168): los escritores se centran muchas veces en una situación, con lo que el  protagonismo lo ocupan, más que los personajes los estados de ánimo: la duda, el desamor, la duda,  la frustración, la desesperanza etc.),  en función de los cuales  se dispone el material narrativo; en esos relatos introspectivos, sólo importan los personajes principales que encarnan los sentimientos de los  que se habla.

Caracterización de los personajes:  Cada cuento requiere de una serie de personajes que conforman su universo temático.  Para aquellos  escritores y escritoras  que se inician en la escritura se recomienda elaborar  un guión previo de los personajes de manera tal que se aclaren los rasgos fundamentales que caracterizarán la actuación de cada quien.

Esta condición permite ordenar  los datos, los rasgos y actuaciones que serán la materia prima de cada personaje dentro del cuento.

FICHA DEL PERSONAJE No. 1
Nombre:  Amalia Mondolio
Función en el cuento: Protagonista
Ocupación:  ama de casa con intereses en la modistería y en la lectura.
Edad: 45 años.
Estado civil:  divorciada
Carácter: jovial, entusiasta, trabajadora, aficionada a los juegos de azar
Descripción física:  blanca,  rasgos perfilados,  cabello lacio y negro, contextura robusta
Relación con los otros personajes:

FICHA DEL PERSONAJE No. 2
Nombre:  Lucas  Moreira
Función en el cuento: personaje secundario
Ocupación:  cartero, con afición a la bebida y a las mujeres.
Edad: 55 años
Estado civil: casado
Carácter:  extravertido,  violento,  y nostálgico por la vida interiorana
Descripción física:  alto, contextura delgada, bien parecido, tez trigueña,  rasgos interioranos.
Relación con otros personajes:

FICHA DEL PERSONAJE No. 3
Nombre:  Adelina  Cortés
Función en el cuento: personaje secundario
Ocupación:  historiadora, con interés  por  estudiar las culturas autóctonas.
Edad: 48 años
Estado civil: Soltera
Carácter: introvertida,  formal y con pocas amistades. Aficionada a la buena mesa y a los viajes de estudio.
Descripción física:  trigueña, contextura  delgada, atractiva,  cabellos largos,  obsesionada por descubrir  nuevos hallazgos de las culturas aborígenes de Panamá.
 Relación con otros personajes:

 Observemos ahora la descripción magistral  que hace Ernesto Neco Endara de su personaje principal en el cuento Receta para ser bonita. Ejemplo:

         “ Esta maestra parecía una bruja malvada. Y  no es que no fuese una vieja horrible, sino que era más cascarrabias que el capitán Veneno. Como sucede con muchas personas, el gesto agresivo, el pésimo gusto en el vestir y el humor agrio, la deformaban de tal manera que resultaba imposible notar sus rasgos hermosos, que sin duda poseía. Ahora bien un observador agudo, mirando ese rostro sin la desventaja del temor o el resentimiento que ella despertaba, de seguro que encontraría mucha belleza. Haré un alarde de condescendencia y la describiré tal como era en la realidad y no cómo la veíamos nosotros. Bueno, tampoco se puede pasar por alto que el tiempo retoca mucho los recuerdos casi siempre a favor da ellos. En su cara ovalada, blanca y sin afeites, sobresalían los ojos oscuros, ligeramente rasgados, siempre brillantes, con un definido toque de fuerza. La nariz pequeña y respingada pasaría sin premio, pero también sin crítica en cualquier concurso. Ah, pero su abundante cabellera color caoba, que le hubiese dado tanto trabajo a  tres sobrinas ( si las hubiese tenido) para cepillarla era algo esplendoroso en realidad, lo malo es que la  mantenía recogida tras la nuca  en una aburrida moña  de estilo antiguo. Soy justo  cuando afirmo que tenía con qué ser atractiva, más ay¡  su carácter se apresuraba a  ocultar cualquier hermosura.
Las interesantes  líneas que convergen hacia los ojos, que llaman  “patas de gallina”, se insinuaban  tímidamente y  le hubiesen dado un aire más festivo, si la risa o tan siquiera la sonrisa, hubiesen tenido oportunidad de  acentuarlas en el rostro. ¡Reír! Inconcebible para la señorita Fabiola. ...


 Decálogo del  perfecto  cuentista.
                                           
Horacio Quiroga. Cuentista peruano.

1.           Cree en un maestro: Poe, Maupassant, Kipling, Cjejov, como en Dios mismo.
2.           Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
3.           Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
4.           Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
5.           No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las  tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
6.           Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia “ Desde el río soplaba el viento frío” no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarlas. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
7.           No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
8.           Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
9.           No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
10.       No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene  la vida del cuento


                                                           Decálogo del escritor.  

Augusto Monterroso ( Guatemala 1921-2003)

Primero: Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo: No escribas nunca para tus contemporáneos: mucho menos como lo hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero: En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: “en literatura no hay nada  escrito".

Cuarto: Lo que puedas decir con cien palabras dilo  con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto: Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto: Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pelluico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues dormir  como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bioy Casares.

Séptimo: No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable; procúrate un buen fracaso de vez en cuando, para que tus amigos se entristezcan.

Octavo: Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los  poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo que  emana de esas dos únicas fuentes.

Noveno: Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo: Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo: No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo:  Otra vez el lector. Entre mejor escribas, más lectores tendrás. Mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor  apetecerá tus creaciones. Si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie trata de tocarte el  saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.




       
Palabras claves: imaginación, suspenso, brevedad, final imprevisto, capacidad sugestiva.

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Ejercicio de evaluación del cuento


1.  Lea atentamente  el  cuento.

2. ¿ Qué le sugiere el titulo del cuento?  Luego de su  lectura ¿ le cambiaría el título al cuento o le parece que el nombre está  bien asignado?

3. Indique el tipo de narrador  empleado por el autor o autora.
Narrador real, ficticio, protagonista, omnisciente, imaginado otro

4. Identifique brevemente el asunto central sobre el que se trata el cuento y en qué categoría lo ubica de acuerdo a su trama.

5.  Identifique los personajes protagónicos, principales,  secundarios.

6. ¿Cómo se describe la época y el tiempo en el cuento?

7.   El final del cuento: Indique  si cumple con las características principales  del cuento.

8.   Escriba un cuento breve.

9.   Escriba un breve resumen del argumento en un párrafo, incluyendo sólo los elementos fundamentales de la trama. Después, compárelo con los resúmenes de otros estudiantes para ver si el resultado es   
       similar. 

10.¿Cuál cree usted que es el tema principal de este cuento? ¿Cree que hay un tema más importante que todos los otros? ¿Cree que es un tema tradicional en la historia de la literatura, o un tema original?

11. ¿Cuál es el clímax (el momento culminante) de la narración?

12. ¿Cree que el final es abierto o cerrado?

13.  ¿Qué personaje le parece  de mayor fuerza  protagónica  ¿Por qué?

14.    Si usted estuviera produciendo una película basada en este cuento, ¿qué actores y actrices elegiría para representar a los personajes principales? ¿Por qué?

15. ¿Cómo es el lenguaje del cuento? ¿Simple? ¿Complicado? ¿Cuál es el aspecto que encontró más difícil en el texto?

16. ¿Qué tipo de adjetivos predominan en el cuento? ¿Por qué selecciona el autor este tipo de adjetivos?

17. ¿Cree que este cuento está escrito para un tipo determinado de lector? ¿Cómo sería ese lector?

18. ¿Qué puede usted deducir sobre la visión del mundo que tiene el autor? ¿Cuáles cree  que son sus ideas sobre los temas que trata?

19.   Indique el tipo de narrador  empleado por el autor o autora.
  Narrador real, ficticio, protagonista, omnisciente, imaginado otro

20.   El final del cuento: Indique  si cumple con las características principales  del cuento.
      Presente otro título para el cuento. Cambie el final del cuento buscando mayor impacto en el plano emocional del lector.

21.  Converse con algunos cuentistas nacionales que se han destacado por mantener vigente el género en Panamá.

27.  Repase la lista de ganadores del concurso Ricardo Miró en el género cuento. Identifique temas, estilos y personajes.


 BIBLIOGRAFIA SUGERIDA

BIOY CASARES, Adolfo. Recuerdos de las sierras. Buenos Aires. Santillana. 1998.

BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Buenos Aires. Emece Editores. 1989. 

Cuentos latinoamericanos. Antología. Colombia. Editorial Santillana. 1993.

ENDARA, Ernesto. Receta para ser bonita y otros cuentos. Panamá. Editorial Géminis. Universidad Tecnológica de Panamá.  2001.

FONSECA MORA, Ramón. La isla de las iguanas. Panamá. Editorial Portobelo. 1995.

GARCIA MARQUEZ, Gabriel. El coronel no tiene quien le escriba. Bogotá.  Editorial Oveja Negra. 1997.

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­__________________________. Doce cuentos peregrinos. Buenos Aires. Contemporánea. 2002.

GARCÍA DE PAREDES, Franz. Breve panorama de la evolución del cuento en Panamá. Panamá. Instituto de Estudios Nacionales. Colección Rodrigo Miró. 2000.

HERRERA, Darío. Horas Lejanas. Imprenta Coni Hermanos. Buenos Aires, Argentina. 1903.

JARAMILLO LEVI,  Enrique. Duplicaciones. México. Editorial Joaquin Mortiz.  1973

________________________. El búho que dejó de latir. México. Editorial Samo.  1974.

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________________________.  Senderos retorcidos. Cuentos Selectos. 1968- 1998. México. Santiago. 2001.
_______________________.    El Minicuento en Panamá En: Revista Maga No. 47, 48. Panamá. Fundación Cultural Signos. Universidad Tecnológica de Panamá. 2002.
________________________. Panamá Cuenta. Cuentistas del Centenario (1851-2003). Selección, prólogo, notas y bibliografía por Enrique Jaramillo Levi. Grupo Editorial Norma. 2003.

LEIS, Raúl. Viaje alrededor del patio. Cuentos de vecindario. Panamá. Editorial Signos. 1987.

MIRÓ, Ricardo. Las noches de Babel. Edición conmemorativa. Asamblea Legislativa. Panamá. 2002

MIRÓ, Rodrigo. La literatura panameña. Origen y proceso. Panamá.  Editorial Universitaria. 1996

_____________. El cuento en Panamá. Panamá. 1950.

OCHOA LÓPEZ, Moravia. En la trampa y otras versiones inéditas. Instituto Nacional de Cultura. Panamá. 1997.

PERALTA. Bertalicia. Puros cuentos. Panamá. Ediciones Hamaca. 1988.

PITTY, Dimas Lidio. Los caballos estornudan en la lluvia. Instituto Nacional de Cultura. 1979.

QUIROGA Horacio. Cuentos y otros escritos. Selección estudio y notas por María Fernanda Maqueira. Buenos Aires. Santillana. 1997.

RAMON, Benjamín. Contra Reloj. Panamá. Instituto Nacional de Cultura. 1992.

RIVERA, Pedro. Las huellas de mis pasos. Instituto Nacional de Cultura. 1994.

RODRÍGUEZ, Mario Augusto. Estudio y presentación de los cuentos de Ricardo Miró. Panamá. 1956.

SÁNCHEZ, José María. Cuentos de Bocas del Toro. Panamá. 1973.

SINÁN, Rogelio. La Boina Roja. S/f.
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TEJEIRA, Gil Blas. El retablo de los duendes. Panamá. 1945.

THOMAS, Jorge. La rebelión de los poetas y otros cuentos. Panamá. 2002.

TOMAS, Consuelo. Inauguración de la fe. Instituto Nacional de Cultura. 1995

VALDÉS, Jr. Ignacio de J. Sangre criolla. Panamá. 1943



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